Recuerdo mucho a Santa Cruz, lo miro a diario en R. Algo, no sé qué, se me quedó allá, quizás ella. Quizás la vida que vivió sin mi.
Apenas alcanzo a recordar espacios. Nuestra última casa juntos: El living grande y cuadrado con una fea y gruesa alfombra azul pegada quien sabe con qué. El mesón... el baño pequeño y partido en dos, una baranda.
Santa Cruz se llevó una parte demasiado importante de mi vida. Una persona que hoy me mira a los ojos y me besa pero que ya no es aquella... aquella que para siempre perdí.
Me gustaría tomar un jugo de guayaba, conocer los lugares en los que viviste, llenarlos de mí.
Caminar en la noche, no decir absolutamente nada durante horas. Mirar.
Me gustaría saber porqué tengo esta tristeza tan grande, porqué esta pena saberte aquí.
jueves, diciembre 15, 2011
miércoles, diciembre 07, 2011
duerme
Es el miedo,
la memoria de perder lo sublime,
de tocarlo y luego no tenerlo más.
No te despiertes,
que nuestras vidas
se detengan aquí
tu cuerpo tibio durmiendo
y yo cubriéndolo,
protegiendo en silencio su sino.
Duerme mi pequeña,
que yo te sigo,
invoquemos desnudos el milagro
que la muerte llegue
y nos lleve juntos
con esta lluvia, hasta el olvido.
la memoria de perder lo sublime,
de tocarlo y luego no tenerlo más.
No te despiertes,
que nuestras vidas
se detengan aquí
tu cuerpo tibio durmiendo
y yo cubriéndolo,
protegiendo en silencio su sino.
Duerme mi pequeña,
que yo te sigo,
invoquemos desnudos el milagro
que la muerte llegue
y nos lleve juntos
con esta lluvia, hasta el olvido.
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