Vivir solo te hace aprender cosas.
Yo, por ejemplo, preparo el mejor refresco de sobre que puedas imaginar. Y lo mejor de todo es que lo tomo directo de la botella.
Sí, lo hago en botella porque no tengo jarra, por eso digo que soy bueno preparándolo, porque cualquiera puede abrir un sobre, vaciarlo en la bocota que tienen las jarras y remover con una cuchara. Pero no cualquiera sabe hacer el corte preciso en el sobrecito para que todo el contenido se vacíe, gramo a gramo, sobre la boquita circular de una botella de plástico , calcular la candtidad exacta de agua y luego batir la botella hasta lograr la consistencia semiespumosa deseada.
Claro, me tomo el refresco solo. Me siento a esperar que enfríe y juego con mis manos. Si no te gusta jugar con tus manos te aconsejo que te mires al espejo. Cada vez que quieras perder tiempo mirate al espejo, una se puede quedar horas ahí...
Lo importante es tomar el refresco frío, así es más rico.
Con la comida también se aprende. Eso de las dietas balanceadas es mentira. Yo hace tres días que ceno, desayuno y almuerzo lo mismo y todo bien, no me siento extraño. El problema es que ya se está acabando y no tengo... Ah! Por cierto, cuando se vive solo hay una herramienta imprescindible: el abrelatas. No te compres los muy modernos, no funcionan, hay algunos que vienen con un destapador en la cabeza, exactamento, de esos.
Sí, antes, cuando no vivía solo, había una cocina y alguien que cocinaba. Yo tenía que lavar.
¡Ahora no lavo nada! Mi mejor amigo es el plástico. Bolsitas, platitos y cubiertitos de plástico, miles de ellos, el plástico es bueno, porque además lo puedes masticar y dura mucho tiempo en tu boca.
No, nada que ver. Uno se acostumbra. Es verdad que las primeras semanas no decía nada, ni una sola palabra. Ahora no, ahora hablo todo el tiempo ¡y me río! Jajaja, es que soy tan ocurrente... Puedo pasarme el día entero dialogando conmigo mismo. Hasta me abrazo solito, es re fácil, te echas en el piso de costadito, te pones en posición fetal te mueves como si te estuvieras meciendo y pasas los brazos por encima de tu cabeza.
En el trayecto puedes acariciarte el rostro.
martes, febrero 23, 2010
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2 comentarios:
Hahahah...me encantó.
Capísimo. Yo no sé hacer refresco de sobre en botella.
Un abrazo.
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