Generalmente decimos a los otros lo que nosotros mismos consideramos que deberíamos hacer... no lo que en verdad hacemos.
Ya no le tengo apego al orden ni a las convenciones, ni a los modos de construcción de las artes, las relaciones y las cosas.
Me encuentro totalmente predispuesto a no hacerme caso en nada y se siente muy bien. Quién sabe de dónde nos persiguen tantas cosas, como sombras. Quién sabe desde cuando.
Generalmente decimos a los otros lo que nosotros mismos consideramos que deberíamos hacer... no lo que en verdad hacemos.
viernes, octubre 17, 2008
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3 comentarios:
Te doy la razón cumpa.
como siempre maestro... maestro... ya decidiste sobre la publicación?
Si no tienes apego a todo eso que dices desde luego has alcanzado la paz para dormir bien. Me ha encantado leerlo...
Rocío
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