miércoles, septiembre 17, 2008

7

Debajo de
mis brazos
tu olor.

Olor que
nunca será
mío.

¡Padre!

Voy a
llevarme
tu torso
y
tu crueldad
hasta
la tumba.

2 comentarios:

Lingam dijo...

Me pones la carne de gallina... Qué fuerte este texto. Siento que te sale de las visceras. Y me contagias de una fuerza especial a través de tus palabras. Un abrazo, querido Marco.

Azael dijo...

jejeje al hilo del escritorio... pensando si su padre también tenía el mismo nombre
un abrazo hermano... sales en un video a ver ve mi blog jejejej salud...